1.29.2012

Me tocó

Me tocó vivir el nueve del nueve de mil novecientos noventa y nueve.
Me tocó ver la estrella fugaz, el acercamiento de Marte a la tierra, vi en mi infancia un eclipse de Sol.
Me tocó casi quebrarme un hueso y nunca usar yeso. Soñar muchas veces lo mismo, despertar llorando sin saber porqué.
Sentí el amor, creo que aunque sea un rato también el odio.
Viví el asombro hasta las lágrimas, la felicidad y la paz que me hicieron cantar y bailar.
Me tocó llorar triste y perdida por muchas lunas, decir adiós, temer a lo fugaz de esta vida.
Me tocó abrir los ojos y no saber quien era yo.
Me tocó imaginar y convertir fantasías en recuerdos de realidad.
Crucé fronteras solo en compañía de mi mochila. Vi el glaciar, la montaña de colores, el mundo de sal, la selva y los saltos, el campo y el avión...el cielo... subir y bajar.

Me tocó ganar una rifa, fui también ladrón de baratijas.
Me tocó la mentira, supe sin embargo ser amiga.
Viví el “Estado de Sitio”, tengo una tía desaparecida. Lloré de amor y fui puta sin cobrar.
Sé lo que es la locura, fui y vine, engordé y adelgacé.
Me tocó temer por mi vida, sentirme perdida.
Me tocó encontrar el camino, pedir el deseo soplando las velas.
Me tocó ver la enfermedad de la abuela, me tocó ver nacer nueva vida.
Vi el granizo violento en la montaña y en la ciudad; la nieve en Buenos Aires un nueve de julio del dos mil siete.
Viví soñar con él y saber que no puedo encontrarlo.
Supe ayudarla a ella y pagarle a la vida.
Viví pensar que lo tenía, ver el resultado y llorar de alegría.
Viví el silencio del olvido. Sé lo que es la negación, sé lo que es darse cuenta.
Comprendí que sentir nunca se entiende.
Te extrañé, te olvidé, te necesité, te usé, te perdí, te cuidé, te tuve, te tengo.
Recuperé amigos de la vida, perdí gente que no era gente.
Compré, vendí, negocié...tomé, aspiré, fumé, comí, nunca me inyecté.
Me tocó, la busqué.
Zafé.
Sobreviví.