10.25.2007

Y DIOT DITO "QUE IDIOT"

Ya lo dijo él, haciendo uso de las palabras como fieles hormigas delineando todo el sentido.

Ya lo dijo él :"Hay que ser realmente idiota".

Porque no alcanza con serlo a medias, si uno lo es, debe serlo realmente, con todo lo que implica la idiotez. Caer en boca de quienes se deleitan de manera soberbia e inescrúpulosa definiéndose por oposición. Ser de los que rien en medio de la frase cuando la seriedad imperaba la escena.

Realmente idiota.

Suponer ante todo que la percepción es correcta, actuar en función de un solo objetivo, ser auténtico.Auténticamente idiota.

Y lamento caer en la repetición pero no creo que todos comprendan el verdadero significado de la palabra. Ser idiota no es lo mismo que ser tonto ni lento. Ser idiota implica poder desenvolverse sin inconvenientes alrededor de quienes no lo son, hasta que sucede ese crucial instante en que la idiotez queda al descubierto. Un idiota que resulta idiota frente a alguien que no lo es. Se define por quienes lo descubren idiota en la sobremesa, en la cotideaneidad que lo mantenía en una suerte de anonimato y por encima de todo en una actitud sumamente extrovertida. Digamos se convierte en idiota en la sorpresa de quienes no lo habían notado aún. Pasa a ser un individuo en concepto de idiota súbitamente.
Al idiota no le es sencillo percibir el instante en el cual se lo descubre y define. El idiota continúa actuando con la seguridad de quien también está en condiciones de determinar la existencia de otros idiotas.
Pero existe sin embargo el hecho del silencio, cuando el idiota guarda silencio y consecuentemente deja que alguien más determine el comentario, ese momento en el que el idiota se vuelve espectador y entonces es él mismo el que nota cuán idiota hubiera resultado para los demás su no efectuada acción o comentario. Entonces el idiota que nunca hubiera adivinado, comprende cuál es el parámetro externo y ajeno a sí mismo de la idiotez. Sin saberlo y sin realmente quererlo así, comienza a sentirse un poco idiota, pero feliz de que ésta vez nadie haya notado, gracias a su silencio, lo criticable de su pensamiento.

Un idiota una vez me dijo que seguramente habría gente más idiota que él criticando a gente aún más idiota, y a su vez más idiotas criticando a gente más idiota, etc.

Después de que me dijera eso, me sentí un poco idiota.

Y ahora que lo pienso después de escribir esto también.