Se me había tapado la bombilla, podes creer? Y justo que estaba por venir la Tuti, justo la Tuti además, por que si hubiera sido que venía Carla todavía...la charla con Carla puede ser perfectamente con café, té...hasta chocolatada, mirá lo que te digo. Pero con la Tuti, vos sabés como es. Me estaba vistiendo para ir a comprar otra, cuando me acordé que para la mudanza el Tito había tenido que comprar una porque estuvimos como dos semanas para encontrar las cosas y enseguida buscando buscando la encontré. Era de esas baratas, viste, pero para salir del paso estaba perfecta.
No, el Tito se había ido al autódromo, sino ni le digo a la Tuti que venga. Hay cosas que con el viejo enfrente no podemos hablar , viste como se pone...no te dice nada, pero va y viene por el pasillo tratando de escuchar algo y si pasa como la vuelta en que la Tuti se escapó con el Holandés aquel , ah, no te contó esa?, bueno, la anécdota en sí no importa, pero esa tarde cuando se fue ella, no sabés el escándalo que me armó... él sabe que no es así, pero a veces le da miedo que yo quiera hacer las mismas cosas, como que...andá a saber lo que le pasa por la cabeza al viejo. Si todavía después de casi 25 años que estamos juntos me hace esa escena, que querés que te diga?, a mi me gusta, se me hace el celoso, entendés? El viejo me cuida pero siempre pensó que la Tuti estaba mal. No entiende que siempre fue así y yo no le puedo contar las cosas que hacíamos las dos cuando éramos pibas, te podrás imaginar, se me muere ahí nomás.
Bueno, la cosa que cuando Tuti llegó yo ya tenía el mate listo y nos fuimos a la terracita, corría mejor viento arriba y la media sombra que le compró Tito a Sergio nos salvó la vida. Ese día la noté medio apagada cuando llegó, me dijo que estaba mal dormida pero yo sé que no era solo sueño, suspiraba de más la flaca y le pregunté, pero tardó un rato largo para ponerse a hablar en serio. Siempre es así, pasa que con la Tuti nos conocemos tanto que las cosas las contamos a medias viste?, es como que ella me cuenta dos o tres cosas claves y yo ya me imagino qué pensó, qué le dijo al ‘latin lover’ de turno. Si me mira de reojo es que cuando se acostaron la pasaron más que ‘bien’ pero no tanto como ‘muy bien’, si mira para arriba, como diciendo ‘gracias Dios’ es que fue uno de esos atentos y generosos, ahora , si a esa mirada le agrega manos y brazos hacia arriba, sé que la hizo gritar...jaja, sí, con la Tuti te digo, nos conocemos mucho... y a mi me da un poco de gracia a veces, porque claro, la que me cuenta es ella, yo del Tito que le voy a contar, entonces como que a veces me sorprendo de algo y ella me mira grande, como diciendo...de que te reís? Y yo no sé...esta Tuti es una loca de la guerra.
Pero te digo, esa tarde estaba diferente, me contó medio sin ganas del viaje que había hecho a Tandil y sonaba como desganada, pero al rato sacó las fotos y ahí sí que nos reímos de lo lindo. Había conocido a un tipo que se vé que le gustó, y la flaca, viste como es, no se está con vueltas. Me contó todas y cada de las estrategias para insinuarse, esas que en el cumpleaños de Rosita nos descostillamos de la risa enumerando, te acordás?, sí!, jaja...bueno, esta vez pasó desde hacerse la que estaba perdida hasta la del, ‘no nos conocemos de algún lado?’ Pero la guacha sabés lo que le dijo encima?, no le dijo así, se hizo la que lo confundió con Mauro, te acordás de Mauro el de la cama solar que sólo se hacía facial?, que lindo que estaba ese...lástima que parecía maquillaje, que desastre...bueno, dice la Tuti que se parecían, entonces de una lo encaró a éste de Tandil, pero escuchá lo que pasó: resulta que hacía veinte días que le estaba dando vueltas y naaada, el tipo muy caballero siempre, igual le daba charla y hasta la invitó a comer un día, pero naaada, che...y la Tuti con el cuerpo que tiene viste?, no está acostumbrada a que le digan que no. Me contó que una tarde el tipo le dice que estaba esperando que llegue el socio, parece que tenían un negocio con ovejas, viste? Un tipo con plata se vé, que sé yo, pero viste que a la Tuti eso no le importa...entonces me cuenta que al día siguiente ella llegó a pensar que se iba a tener que disfrazar de oveja y aprender el ‘mmmeeeeeee’’jajajajaja, podes creer? Esta Tuti es terrible, me atraganté con el mate cuando me contó. Que se yo, me decía ella, quién te dice que el tipo de tanto vivir en el campo se encariño con alguna...sobre gustos no hay nada escrito, me decía, que personaje! Pero bueno, la que no se imaginó jamás y cuando me lo contó yo tampoco lo podía creer es que resulta que cuando llegó el socio parece que era la pareja viste? Dice, porque le contó la chica del restaurante de hotel, que cuando llegó cambiaron la habitación por una con cama grande, que barbaridad, vieja, las cosas cambian demasiado. Pero la Tuti cuando se enteró le vino bárbaro, porque pensaba que era por ella que el tipo no hacía nada. Y al final me contó que los últimos días salían los tres a bailar y se mató de la risa. La pasó lindo, ese viaje le despejó un poco las ideas porque justo fue para cuando murió Juanita. Claro, por eso fue que se fue.
Pero bueno, así como nos reímos después al rato la flaca se volvió a desenchufar y yo sabía que algo le pasaba, así que le empecé a contar de cuando la Chichu tuvo el accidente, te había contado a vos? No...? es que al final no fue nada, pero pobrecita estuvo casi un mes con la patita enyesada. Y si, ya está viejita, va a cumplir los 11 ahora en abril, mirá, no quiero ní pensar, pobrecita.
Ahí la Tuti como que se aflojó, nos empezamos a acordar de cuando Tito me la trajo, parecía un pompón la Chichu, quién hubiera dicho que iba a crecer tanto después, no? y del año que nos fuimos todos a Gualeguaychú , creo que fueron las últimas vacaciones que tuvimos juntas con la Tuti, porque ella después con esto de los vuelos nunca tenía vacaciones en verano. Y ahí si, me miró y me dijo que después de tanto tiempo como que se arrepentía un poco de haber seguido con la vida de azafata. Yo sabía que estaba pensando en Sergio cuando nos acordamos de ese viaje. Porque los cuatro ese verano la pasamos de bien, negra...te digo, esos dos eran tal para cual. Pero después, cuando volvimos, al tiempito, ella empezó con esto de la independencia, de que era muy joven y quería conocer el mundo, otras experiencias, decía. No sé que fue que le pasó, Tuti tenía esas cosas, como que se aburre, viste?, y se le mete algo en la cabeza y no hay quién la pare. Yo que querés que te diga?, para mí que en ese momento se asustó, porque la cosa con Sergio venía bien, venía en serio y ella no estaba acostumbrada a sentirse así, como que necesitaba de alguien y no se lo bancó. Al final se recibió y cuando empezó a trabajar la cosa no duró mucho, si ella no estaba nunca. Sergio estaaaba en esa época, no sabés! Venía a casa y se quedaban con Tito hablando hasta las tres, las cuatro de la mañana. Y a mi me dolió mucho eso, al final, como que yo también me había hecho la película viste? Éramos siempre los cuatro, las partidas de truco, el asado los domingos, fue como que nos separamos todos después de eso. Sergio se mudó y con Tito se siguen viendo mucho pero, como él sabe que yo soy amiga de la Tuti casi no viene a casa. Lo entiendo, que querés?
Pero esa tarde te digo, Tuti suspiraba de más, negra, la flaca no estaba bien, yo creo que se dio cuenta de que se le venían los años encima y en el fondo ella siempre esperaba que algún tipo de ahí la enamore viste? No sé, ella quiso viajar, pero si no tenés con quién sacarte la foto...que querés que te diga?.
Y entonces me dijo que después de Sergio nunca se sintió bien con nadie. Enseguida me prendí un pucho y le pasé el mate, hacía años que Tuti no nombraba a Sergio y yo nunca le decía nada, que sé yo, así que la dejé que hable.
Me contó que estaba medio nostálgica, que había soñado hacía una semana más o menos y que después de ahí no paró de pensar en él. Como que le vinieron todos los recuerdos juntos, me dijo. Se había dado cuenta que desde aquella época, no sabía si por él o bien porqué, pero que no se reía más a carcajadas, no me acuerdo de la última vez, a vos te parece posible? me dijo. Fue fuerte cuando la escuché me acuerdo, porque yo hacía rato le había comentado lo mismo al Tito, y sentí que estaba empezando a verse a ella misma, de verdad, te juro. Me puse contenta pero la seguí escuchando, no le dije nada.
Me contó que, por una cosa u otra, después de él nunca había durado mucho tiempo con ninguno. O se aburría, o tenía la excusa de los viajes...pero la verdad que nunca sintió que ninguno la llegara a conocer. A esa altura ya estaba muy triste la flaca, se le notaba en la voz. Y mirá que la flaca es dura, eh? Vos sabés...nunca la había visto así.
Entonces fue cuando me contó de la vez que se fueron juntos a Mar del plata. Te acordás?, cuando se fueron un fin de semana los dos?, que Sergio había ganado buena guita en el casino y se la llevó por el aniversario., la flaca no se la esperaba ni de casualidad y él? Que encima no le dijo a dónde iban!, la subió al Fiat y ella se fue dando cuenta por la ruta. Estaba tan contenta cuando volvieron, me acuerdo.
Pero esa tarde en la terraza Tuti me contó que ese viaje había marcado el antes y el después en su relación. Por eso me asusté, me dijo. Ahora me doy cuenta, me dijo.
Fue la primera vez que me contó de Sergio detalles de la intimidad. Con todos los demás nunca había tenido problema, pero de Sergio jamás. Es como yo con el Tito, supongo, cuando en la cama hay más que sexo no se cuenta. Igual me contó pero poco, y más que nada me dijo que fue la primera vez que había llorado. Si, negra, se emocionó hasta las lágrimas la flaca después de hacer el amor, mirá, se me pone la piel de gallina, tocá.
Esa noche en el hotel él sacó el tema del matrimonio. Ella no le dió mucha importancia porque sabía lo que pensaba Sergio de eso, ya vivían juntos y él muchas veces le había dicho que un papel es un contrato y que él no mezclaba los negocios con la familia. Pero esa noche, Sergio se lo dijo por otra cosa. Quería que tuvieran un hijo. Cuando la flaca me cuenta esto, me mira y me di cuenta que se le llenaron todos los ojos de lágrimas. Como pidiéndome disculpas por contarme eso. Entonces le agarré la mano y la acaricié suavecito, quedate tranquila Tuti, le dije, quedate tranquila. Entonces siguió. Me dijo que no podía dejar de contarme esto, después de tanto tiempo y se largó a llorar. Me levanté, le dí un abrazo fuerte y bajé a buscar carilinas. Cuando volví estaba con el mate y más tranquila, se sonó y me dijo que no sabía porqué mierda no me había dicho esto en ese momento. Fue hace tanto, me dice, pero lo siento como si hubiera sido ayer. Y entonces sí, me lo dijo medio entrecortada, no le salían las palabras, pero al final mirando al piso me reconoció que en ese momento se asustó, porque ahí sí que no ibas a estar conmigo, me dice., ahí sí que no iba a saber cómo hacerlo sola. Porque vos hacía poco que te habías enterado de que no podías tener pibes y yo sentí que no tenia derecho, entendés?.
Ahí yo también lagrimeé, te podrás imaginar, verla a la Tuti así y nos agarrábamos la mano fuerte, te digo que fue...no sabés. Entonces me cuenta que fue para esa misma época que Sergio le había dicho a Tito lo de la adopción, y que para colmo el viejo no había querido saber nada, entonces como que fue todo peor.
Y yo ahí ya no sabía como aguantarme las lágrimas negra, te juro. Porque vos sabés bien que para mí eso ya está, ya pasó, la vida uno no la elige, y yo la tengo a la Chichu, viste...está todo bien. Pero saber que la Tuti perdió la oportunidad... o no sé, que sé yo, la dejó pasar y ahora me contaba todo esto. Por suerte le dije en seguida que era una tonta, porque yo hubiera sido la tía del nene y que nunca la hubiera dejado sola. Si, ya sé, me dice, pero entendeme, me dice, esto me doy cuenta ahora, en ese momento me asusté y largué todo a la mierda. Estaba muy confundida, me dice, en serio sentía que vos hubieras sido mucho mejor madre que yo, que sé yo, me enojé yo también con la vida y mandé todo al carajo.
Bueno, la cosa es que te digo negra, no sabés lo raro que fue toda esa conversación. Pero me alegro, te digo, con los años que hace que nos conocemos con la Tuti, nos debíamos esta charla.
Ahora me dijo que está viendo de escribirle a Sergio, yo con todo esto le conté lo del almacén, que lo abrió al tiempo que nos mudamos con el viejo.
No sé, negra, ojalá que se arreglen que sé yo.
Ojalá.