1.29.2012

Los pies de la mesa

Hay algo que me renueva cada vez que las veo.
Hay algo que enciende desde adentro, que me concientiza y me hace volar.
Ellas son mis espejos más fieles.
Mi prolongación a la visión de la vida que se nos hace más fácil juntas.
Es la reencarnación simultánea de experiencias en común.
Ellas son mi cable a tierra y mis alas más grandes.
Los cuatro, con mi hermano.

Un cuarteto único e inigualable.
Un Soporte común.
Somos todos pies y manos. Abrazos, risas.
Somos todos el pie de una mesa que sostiene cada vez mas peso.
El peso de la vida.
El peso de los años y las circunstancias.
No importa si nos ven, si nos entienden.
Simplemente no imagino sostener la mesa sola.

Y cuando no es peso y es baile,
formamos juntos el mejor grupo,
el mas movido y arriesgado.

Porque crecemos al margen del curso de la historia.
Nos desbordamos de los renglones de las hojas...que nunca alcanzan.
Esta historia es eterna ya. Ahora mismo.

No es de ayer de la quinta ni de mañana quien sabe donde. Ya se ubicó a tal nivel que nos observa desde arriba esa fuerza atemporal.
Que no es ni ayer ni mañana, que estuvo siempre.

Nosotros la vamos descubriendo. La vamos aprendiendo y explotando.
Volviéndola parte de nosotros hasta sentirla en la piel.