1.29.2012

Tan terrenal como la tierra misma

Podrás algún día leer las mentes de aquellos que no esbozan sonrisa y pretenden el milagro de ser percibidos...podrás alguna noche abrir los ojos a mitad del sueño y ver tu alma espiándote dormir, pestañearás una o dos veces sin refregar tus ojos porque sabrás que el físico nada tiene que ver...entornaras sin embargo la vista pretendiendo focalizar aquello que tan lejano resulta pero que sin embargo sabrás se trata de vos mismo. Entretenido en un juego somnoliento creerás muy a pesar de lo real de la circunstancia que se trata de un sueño, tan solo un simple vuelco de la conciencia y dejaras que tu alma se vaya. Se ira paseando por recorridos que van mas allá de las paredes, mas allá del arriba y el abajo, volara entre la gente sin ser gente y modificara todo a su paso. Como el viento que sin ser visto lo rompe todo, lo dobla todo, lo desfigura y entonces alguien, quizás en una casualidad que modificara todo lo que quede del futuro de ese alguien...lo sentirá pasar. Y en ese sentir descubrirá súbitamente que estaba vivo, que había algo del alma de otro alguien, pero suponiendo que formo siempre parte de eso que cada tanto le permite abrir los ojos y mantenerlos abiertos por un rato. Ese rato que con o sin viento, cada tanto nos recuerda una divinidad que atribuimos siempre a algo pasajero. Entonces por un instante, ese viento, o ese abrir de ojos, o simplemente esa casualidad nos permite apoderarnos y manifestar esa ultra sensación, que lejos de ser divina es casi tan terrenal como la tierra misma.
Podrás algún día embotellar esos vientos, podrás mantener tus ojos abiertos y ver sin sentir las almas de todos aquellos que en un sueño profundo mantienen la ilusión de ser por siempre sus dueños...podrás entonces comprender lo simple que es apropiarse de la conciencia de no poseer nada, de saber que hasta el alma algún día se escapa para no volver. Despertaras entonces vacio, como siempre genuinamente estuviste, ya no abrirás ojos porque no tendrás ojos, ya no miraras cosa alguna pues no habrá diferencias entre eso, aquello y vos. Tendrás que aceptar que todo esto estuvo antes que pudieras verlo, que todo esto seguirá siendo mas allá de que dibujes con tus pasos huellas que tarde o temprano serán borradas.